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martes, 5 de junio de 2018

Madrid Segovia MTB 2018

Pues después de unos meses y habiendo participado en dos marchas ya puedo dar mis primeras impresiones de como me siento en el MTB y de paso hacer un repaso a mi primera Madrid-Segovia en MTB.

Antes que en esta marcha he participado en la Marcha de la Coliflor en Griñón de 60 km, que al final se me acabaron haciendo bola y en los que aprendí que si no bebes en condiciones los calambres y el tio del Mazo te acaban saliendo a buscar.

Con tan poca experiencia me presento a la salida de la Magovia versión MTB 117 km de recorrido y sobre los 2.400 metros de desnivel, a cualquiera la parecería una experiencia corta, a mi también me lo parece, pero debe ser que siento una atracción irrefrenable por visitar el Acueducto en plan guerrero.

Mi planteamiento en esta prueba es muy sencillo, con 2.000 ciclistas inscritos y mi falta de experiencia mi única opción para sentirme algo cómodo es dejarlos salir e ir casi cerrando la prueba.

La salida es en tres oleadas y me apunto a la última de ellas y además me quedo en cola del pelotón.

Al poco de salir ya tenemos el primer embudo y viendo que parte de los compañeros tiran hacia otro lado, les sigo y pasamos un pequeño arroyo que es el motivo del tapón.

Sin mas incidencias llegamos a Tres Cantos, aquí hay una primera bajada que han avisado se encuentra en buenas condiciones y ciertamente no se encuentra mal y además tiene muy marcada la trazada y ya en esa parte del pelotón no vamos tan aglomerados, al final pasamos el arroyo Tejera sin mas complicaciones y seguimos hasta que encontramos el segundo tapón del día, que me viene bien pues es una zona técnica para mi y así paramos todos, al final era solamente otro arroyo, no sabíamos lo que nos esperaba.

Desde ese punto la subida a Colmenar sin problemas y primer avituallamiento, recargo agua y me paro para quitarme el maillot de manga larga y las perneras y quedarme ya de corto.

Seguimos hasta la salida de la vía del tren para coger la trialera que nos ha de conducir al Puente Medieval y un nuevo embotellamiento.

La trailera la sorteo mejor de lo esperado y ahora viene una zona tranquila hasta Manzanares,

segundo avituallamiento, paro para comer algo, fruta galletas y barrita y sigo hacia Matalpino aquí en la entrada me toca el primer pateo ya que la pendiente se me hace dura. Pero rápidamente vuelvo a montar hasta el rampón de salida. En la bajada en busca de la carretera se ha montado el siguiente avituallamiento que me salto en busca del de Cercedilla a donde llego sin nada digno de mención.

La organización había indicado que a la entrada de Cercedilla se tomaba tiempo para hacer neutralizado el tramo dentro de la población y se reanudaba a la salida teniendo un tiempo mínimo neutralizado de 40 minutos. Pero la toma de tiempo realmente está a la salida de La Barranca lo que en mi caso que paro lo justo para tomar el plato de pasta y algo de fruta me supone una neutralización de 54 minutos.

La subida hasta afrontar la llegada al collado de la Peña del Arcipreste duro pero sin mas,




pero cuando giramos a la derecha nos encontramos con una subida con mucho chapapote, menos mal que no es barro pegajoso.

La bajada por la trialera imposible de ciclar para los que marcábamos juntos en ese punto, incluso me hace gracia que sea el que termina encabezando el grupo, en cuanto puedo monto y tengo por delante una buena bajada hasta la Panera que hace me salte el avituallamiento que nos encontramos, pero me encontraba muy bien como para parar.

Al final de esta bajada ya empieza el tramo mas rompepiernas de toda la marcha que además se encara con las fuerzas ya algo mermadas.

Eso sí este año en este tramos hemos disfrutado de atravesar arroyos, charcos y barrizales casi hasta las mismas puertas de Segovia. en algunos tramos he penado y tenido que echar pie a tierra ( o barro) para encarar alguna subida e incluso bajada, pero cuando giras a la izquierda y eres consciente de que ya estás alcanzando la meta todo se olvida y ese tramo que en la Magovia trailera se hace pestoso cuando vas montado literalmente desaparece bajo tus ruedas y cuando quieres darte cuenta atraviesas el arco de la Meta real en Baterías y ya solo queda bajar disfrutando hasta ese arco en el Acueducto que pone fin a la marcha.




Al final medalla y avituallamiento a base de tortilla de patatas y a recoger el coche para volver a Villalba.



Después de esta chapa recupero la costumbre de valorar las pruebas.
La organización se puede decir que es casi perfecta. En mi caso la recogida de dorsal fue muy rápida y uno que ya viene acostumbrado del running con bolsas del corredor escasas no la veo muy distinta de esas.

La salida bien organizada en cajones. Un tema que he visto da mucho juego es el de los tapones, pero aquí una matización, el primero creo que en parte se debió a que recién salidos no queríamos mojarnos o mancharnos y ante el primer gran charco pues pie a tierra y con tantos ciclistas juntos se organizó un gran atasco, que algunos solventamos tomando un camino paralelo y al ser menos al atravesar el arroyo perdimos menos tiempo. El segundo tapón por algo parecido, pasando de uno en uno un gran charco por piedras cuando el voluntario que estaba ahí decía que se podía pasar por el lado ancho montado sin problemas. El tercer tapón con el recorrido tal y como está es inevitable ya que al abandonar la vía y acceder al camino es un poco single track y somos muchos los que vamos llegando.

Luego la dificultad añadida del barro esa no depende de la organización.

Los avituallamientos yo los he encontrado bien dotados, de agua, isotónico, fruta y barritas y en el caso de Cercedilla la ensalada de pasta.

Resumiendo seguramente el año próximo busque mi quinta llegada a Segovia y segunda en bici.

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