Llega la entrada habitual del primer fin de semana de Marzo, además este año, al pertencecer al club organizador, puedo contarla desde los dos lados.
A las 7 ya estamos rondando por las pistas para dar los últimos detalles, algunas motos de los controles ya están haciendo las primeras revisiones, la policía municipal comienza a cerrar las calles y los arcos de salida y meta empiezan a levantarse.
En esta ocasión me coloco en la mesa de entrega de dorsales y chips, lo que me permite ir saludando a todos los amigos que acuden a esta carrera, a tiempo para preparar todo el ritual dejo la mesa y pasando a realizar ejercicios del tren superior llevando los trofeos a la zona del podiun, unos buenos jamones.
Un poco de calentamiento, algún saludo mas en rápidos encuentros con mas amigos y a ocupar nuestro lugar en la línea de salida, nunca había visto una carrera desde esta perspectiva, menos mal que sabía como salir y donde irme colocando para no estorbar a todos los rápidos corredores que tenía al rededor.
Tiene algo especial disputar una carrera en tus lugares habituales de entrenamiento, pero todo es distinto el primer kilómetro pasa rápido y me encuentro en posiciones que se voy a ir perdiendo rápidamente pero hoy no me importa el objetivo es disfrutar y a ser posible engancharme al globo de 1:55, pero no lo localizo así que sigo tranquilamente.
Aprovecho para ir saludando a todos los amigos que me van adelantando, hasta que en el km 5 me alcanza el globo del 1:50 en ese momento me meto en carrera y me pongo un ritmo en el que ya me alcanzan menos colegas.
Mantengo el globo a la vista durante los kilómetros siguientes, el objetivo es entrar en el Coto aún con piernas y mantener el ritmo, cosa que casi consigo ya que la última cuesta dentro del parque me deja un poco seco.
A la salida el avituallamiento con las naranjas ponen un poco de energía en las piernas, por lo que el tránsito hasta el giro en Honorio Lozano es disfrutando del ambiente de la gente y de los grupos de animación repartidos por todo el recorrido.
La sorpresa de la mañana es la subida de Honorio Lozano por su lado mas "Tourmalet", pero lo consigo solventar ya solo queda lidiar con la cuesta de los altos y comenzar la bajada hacia meta.
El paso por el casco antíguo se desarrolla sin incidencias y con el ritmo ya justito, en la Dehesa me alcanza el globo de 1:55 e intento acoplarme, pero las patas van ya sin gasolina y veo que los dos últimos kilómetros van a terner que realizarse en modo supervivencia y una imagen vale mas que 1.000 palabras.
En la pista a dar lo poquito que había dentro que emociona entar oyendo al speeker decir tu nombre, el tiempo final 1:57:53
El post carrera se alargó con charlas variadas para dar fin a una inmejorable mañana.
El resto de la semana se saldó con tres salidas acumulando 35 km y poniendo el total semanal en 56 km.
Esta semana ya toca acercarse a los 70 km.